Imprimir

Jueves, 19 octubre 2017

Altus recibe el máximo galardón latinoamericano de Cisco por segunda vez consecutiva.

Por Ana Madrigal - Última actualización: 24 enero, 2017

Los hermanos Alonso y José Bogarín de Altus

Los hermanos Alonso y José Bogarín de Altus durante la premiación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La escogencia se hizo entre más de 4 mil socios de Cisco en toda América Latina, incluyendo países de gran desarrollo tecnológico como Brasil, México y Uruguay.

Los tres socios de Altus, los hermanos Alonso y José Bogarín y Rafael Campos,  no han terminado de celebrar tan alta distinción cuando ya se imponen nuevos retos…convertirse en los mejores del continente para luego aspirar a ser los mejores del mundo.

Costa Rica 2050 conversó con Alonso y José Bogarín y estas fueron sus declaraciones.

¿Cuándo se fundó Altus y cuál es el secreto de su éxito y rápido crecimiento?

Bueno, los tres socios estudiamos ingeniería electrónica en el Instituto Tecnológico. Allí pasamos por la Incubadora de Empresas, hicimos el curso de  emprendedores y participamos en la feria de negocios. Nuestra idea de  negocio gravitaba entre dar clases y consultorías de Cisco lo que resultó económicamente muy atractivo.

¿Cuándo fundan la empresa?

En el año 2007 se creó Altus como un  negocio basado en la venta de servicios, equipo y consultorías de Cisco y en el 2009 consolidamos las áreas de redes y servicios administrados.  Fue cuando nos dimos cuenta que  en el mercado había otras empresas con más experiencia y más capital y esto nos llevó a la idea de innovar, cosa que es difícil cuando se representa una marca, porque eso implica que en principio habría que vender exclusivamente las innovaciones de Cisco.

¿Cómo lograron innovar?

Pensamos mucho sobre algo que Altus pudiera  desarrollar 100 por ciento  y nos decidimos por un software que solventara las necesidades de nuestros clientes pero usando la infraestructura de Cisco. Así, en el 2012 nace la tercera área del negocio: desarrollo de software.

¿Cómo fue la experiencia?

Al principio fue muy duro porque los tres socios tenemos formación en ingeniería electrónica, más relacionada con hardware y sensores.  Así que comenzamos a explorar bien qué era el software libre tratando de encontrar la manera de complementar eso con Cisco. Esa transición de Altus hacia la innovación,  coincidió por suerte con el interés de Cisco en transformar también su negocio incorporando más software en sus soluciones.  Así que coincidimos en objetivos y tiempos y logramos una  sinergia que nos impulsó a nuevas y más prometedoras etapas.

¿Cómo logró Altus colocarse tan rápidamente a la cabeza de América Latina?

El éxito de Altus se disparó desde el  2013 cuando logramos encontrar para nuestro software un nicho de mercado en el que no había tanta competencia y vimos como nuestro portafolio de clientes importantes se multiplicó. Los dos premios consecutivos de Cisco, 2015 y 2016,  reconocen el liderazgo de Altus  en toda América Latina en el desarrollo de software sobre plataformas de Cisco, algo en lo que nos sentimos muy cómodos y donde realmente podemos innovar porque conocemos bastante bien su tecnología.

Cisco Live Las Vegas¿Hoy son un referente para toda América Latina?

Sí. Cisco pagó para que fuéramos a San Francisco, California, a hacer un video para presentarnos a nivel mundial como líderes en desarrollo de software. Hicimos esas aplicaciones para Costa Rica, pero cuando vamos a congresos internacionales conversamos con otras empresas socias de Cisco y quedan muy sorprendidos e interesados en nuestros desarrollos. Actualmente,  otros canales de Brasil y México están en conversaciones para ver como posicionamos nuestro software en sus proyectos, por ejemplo la  IBM de Perú. También damos  conferencias en varios países invitados por Cisco con el fin de compartir con otros partners la manera en la que nos transformamos.

Se dice que el software de  Costa Rica es de muy buena  calidad pero sigue siendo “software vainilla”; más de lo mismo, aburrido y reiterado,  principalmente porque los clientes prefieren contratar software para  procesos que ya conocen. ¿Puede Altus invitar a los clientes a que salgan de esa zona de confort?

Si. Competir con lo que todo el mundo hace resulta más que desgastante. Por dicha,  Altus ya encontró su identidad,  estamos haciendo software de punta tanto para el mercado nacional como el mundial y sí, le decimos a nuestros clientes que ahora pueden hacer inventarios o facturación con mejores herramientas tecnológicas con múltiples beneficios ya que les permiten elevar la productividad y reducir costos y eso va bajando la resistencia al cambio. En temas como la automatización es inevitable la evolución de las tecnologías. Ahorita  lideramos procesos para enlazar la experiencia del cliente con  internet de las cosas, IoT; tratando también de unir la tecnología de Cisco e incorporando análisis de data en los call centers para garantizar la mejor toma de decisiones.

¿Podrá salir de aquí alguna aplicación que cambie el mundo, como Israel con el whatsapp o Estonia con Skype, dos países pequeños como Costa Rica?

Creo que si porque tenemos el talento para eso y hay cantidad de costarricenses  haciendo cosas maravillosas que generarán en algún momento resultados que cambien al mundo. Aquí mismo, en Altus,  hacemos un software único, con base en nuestro criterio técnico y viendo lo que el mercado necesita. Sin embargo, hay que decir que mientras las transnacionales operen en Costa Rica, resulta prácticamente imposible que se logre una aplicación que cambie al mundo.  Somos del criterio de que esas transnacionales nos perpetúan en el subdesarrollo porque aunque pagan para que los desarrolladores tengan un buen nivel de vida, eso  no genera riqueza para el país. En estas condiciones, Costa Rica  nunca va a tener el hambre necesaria para innovar de verdad.

¿Cómo podríamos cambiar eso?

Lo primero que hay que cambiar radicalmente es la educación universitaria. En el TEC por ejemplo,  solo recibimos un  curso de emprendedurismo y fue al final de la carrera y de 6 a 8 de la noche cuando todo el mundo está cansado y se quiere ir. Mientras estudiábamos en el TEC nos lavaban el cerebro convenciéndonos que había que graduarse para ir a trabajar a Intel, y  eso no nos va a sacar del subdesarrollo. Aquí las universidades forman gente para ir a trabajar a transnacionales y punto. Si usted hace una encuesta entre los egresados de carreras tecnológicas, verá que todos quieren trabajar en Amazon, HP, Intel, donde no van a poder innovar y si lo logran, es claro que la riqueza que produzca esa innovación no se quedará en Costa Rica.

José y Alonso Bogarín quienes junto con Rafael Campos fundaron Altus

José y Alonso Bogarín quienes junto con Rafael Campos fundaron Altus

¿Nuevos Retos?

Salir a otros mercados.  Uno de nuestros desarrolladores es del Carmen de Cartago, y otro es de Pangola de Sarapiquí, y de esos lugares están saliendo productos de exportación de clase mundial. Necesitamos más ambición. Celebramos al recibir el premio de Cisco al mejor partner de América Latina. Pero ahora nos proponemos ser el mejor de América y la meta es convertirnos en el mejor del mundo.

¿Obstáculos?

Barreras mentales. ¡Tenemos que creérnosla¡  Siempre será difícil entrar al mercado mexicano o peruano, o hará falta capital, pero tenemos que identificar las limitaciones, encarar la realidad, aceptarla y seguir adelante cada vez con más ganas.

¿Cómo resumiría la fortaleza de las aplicaciones de Altus que fueron premiadas por Cisco?

Que logran que nuestros clientes tengan la información a la mano, para tomar la mejor y más rápida decisión en la operación del día a día, en un mercado cada vez más competitivo. En el modelo tradicional de Cisco el encargado de TI estaba involucrado en cualquier cosa que tuviera que ver con la infraestructura. En cambio, gracias a nuestras herramientas,  ahora se le da el poder a quien realmente lo necesita, la persona que está a cargo del centro de  contactos y se quita un intermediario que podría aportar valor en otro lado para que no entorpezca la operación.

¿Es difícil sobrevivir y triunfar para una empresa tecnológica tica?

Muy difícil. Por ejemplo,  buscar fondos en el Micitt es un calvario. La última vez que aplicamos para un fondo propyme nos rechazaron por un tecnicismo minúsculo, porque es realmente  absurdo que en el formulario pidan que se demuestre experiencia en áreas nuevas en las que nadie tiene experiencia. Llevamos dos años esperando los fondos del Programa de Innovación y Capital Humano para la Competitividad (PINN). Cada tres meses consulto para ver si finalmente salió la convocatoria y nada. Tras que  el Micitt se queda corto en conseguir suficientes recursos para innovar  y generar nuevos ingresos, encima la poca la plata  que hay nunca termina de llegar a quienes la necesitan. Creemos que lo primero que hay que innovar es el propio sistema nacional de ciencia que sigue  muy entrabado. Yo estaría de acuerdo en que se haga una declaratoria de emergencia para el sector científico del país que no funciona ni ha funcionado. Ni modo, seguiremos esperando los fondos del PIIN.

¿Cómo se hubiera beneficiado  Altus de haber obtenido los recursos PIIN?

Hubiéramos tenido mayores ventas en más países. En el 2015 no dieron recursos del fondo propyme porque  según el Conicit venían los fondos del PIIN y al final fue un relajo porque no salió ni uno ni otro, atolillo con el dedo para todos los innovadores. Pasaron dos años y no soltaron la plata y no fue hasta en el 2016  que Propyme volvió a dar recursos. Cuesta mucho y realmente necesitamos más capital de trabajo para crecer. Si a mí me inyectan $100 mil  por supuesto que desarrollaríamos el software más novedoso.