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Domingo, 20 mayo 2018

Salud holística y vida plena

¡Aprenda a sanarse ya!

Por Colaborador(a) - Última actualización: 23 agosto, 2016

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Desde muy joven, Patricia Guevara se dedicó a estudiar la medicina chamánica de México. Creció entre curanderas o chamanas y parteras.

Su compromiso con el prójimo la llevó también a realizar trabajos de voluntariado en hospitales de su natal San Luis de Potosí. Pasaba horas en los nosocomios aprendiendo todo lo que podía de la medicina alopática y en otros momentos se enfrascaba en el conocimiento de la medicina chamánica.

Más temprano que tarde llegó a la conclusión de que tanto la alopática como la pránica-chamánica tenían mucho en común: ambas buscan el bienestar de las personas y las dos tienen que ver con la biología, con la naturaleza, con la energía.

Sin embargo, explicó, nuestro cuerpo está compuesto de varios planos y la medicina alopática atiende la enfermedad solo en el plano físico, olvidando que el mal se originó mucho más atrás,  en los planos más sutiles de nuestro cuerpo, como el emocional.

Es por esa razón que la sanación pranica-chamánica, se enfoca en el pasado, en buscar el origen mismo de la enfermedad con el fin de poder “cerrar la llave” que la ocasionó.

“Debemos saber en qué fallamos, de qué estamos desconectados, si tenemos algunas cosas atoradas, como emociones o sentimientos que son los factores que causan  la enfermedad”, explicó esta terapeuta quien también es Administradora de Empresas.

La sumatoria de las medicinas alopáticas, pránica y chamánica funcionan muy bien. Así lo explica Patricia.

Sanación pránica-chamánica

Según Patricia, el “prana” es una energía que lo abarca todo, está en todas partes de la naturaleza y también en nuestro cuerpo. Es la base de toda materia; es la arcilla con la que se moldea la vida misma.

Al estudiar a los chamanes de México, Patricia  se dio  cuenta que este conocimiento ancestral contiene toda la información sobre  cómo trabajar esa energía a favor de nuestra salud y nuestra felicidad.

Para los chamanes, la sanación opera cuando se logra el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu, y desde esa perspectiva holística genera resultados tan efectivos como sorprendentes y quizás esa es la razón por la que en pleno Siglo XXI mucha gente en todo el mundo sigue apostando por estas curaciones.

Para Patricia, el chamán es la persona que tiene ese conocimiento. En su caso, lo primero que acostumbra es pedirle permiso al paciente para tratarlo, aunque, dijo,  el enfermo se cura por sí mismo y poco se gana si él o ella no dan el permiso expreso para ser tratados.

El chamán es apenas el canal del conocimiento, tan solo un colaborador. Ella como sanadora acostumbra a trasladarle “el conocimiento” a la persona con la que está trabajando y le explica exactamente lo que ella conoce, es decir, cómo funciona la energía.

A partir de ese momento son los mismos pacientes los que de manera consciente reciben esano le acerca la mano cargada de energía de determinada polaridad a alguien y cuenta, uno, dos, tres, cuatro, hasta que el cuerpo en si empieza a emanar su propio calor y recupera su propia energía.

La remineralizacion, en cambio,  es el buen uso de los oligoelementos y permite determinar los minerales que le faltan al organismo, los cuales perdemos por los cambios de alimentación.

Para Patricia, el cuerpo los tiene que recuperar para poder defenderse por sí mismo. Al mineralizarse levanta sus defensas, saca cualquier cosa invasiva y restablece la salud.

“Todo esto funciona muy bien como salud preventiva pero también logra curaciones muy rápidas”, dijo. energía y le dan la utilidad que ellos quieran, como por ejemplo restablecer su salud.

Prana, biocalor y remineralización

Tras muchos años de estudio e investigación, Patricia logró consolidar tres tratamientos de su propia cosecha, los cuales afirma, dan resultados de manera muy rápida: El manejo de la energía pránica, el biocalor y la remineralización.

Explica que la terapia pránica permite restablecer la salud a través de la armonización de la energía del prana en el cuerpo. Por otra parte, el tratamiento de biocalor funciona como un “arrancador” para las células. Asegura que el cuerpo humano se maneja por medio de energía escalar, o energía punto cero, que existía antes que el mundo comenzara y cada célula tiene y produce su propia energía escalar.

Cuando uno le acerca la mano cargada de energía de determinada polaridad a alguien y cuenta, uno, dos, tres, cuatro, hasta que el cuerpo en si empieza a emanar su propio calor y recupera su propia energía.

La remineralizacion, en cambio,  es el buen uso de los oligoelementos y permite determinar los minerales que le faltan al organismo, los cuales perdemos por los cambios de alimentación.

Para Patricia, el cuerpo los tiene que recuperar para poder defenderse por sí mismo. Al mineralizarse levanta sus defensas, saca cualquier cosa invasiva y restablece la salud.

“Todo esto funciona muy bien como salud preventiva pero también logra curaciones muy rápidas”, dijo.

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Ética en el corazón

Según la terapeuta, la manera más rápida y natural de producir buenos resultados se basa en la ética, que juega un papel central tanto en el terapeuta como en el paciente.

“Toda la energía que uno emana hacia las demás personas tiene que ser pura que pasa primero por el corazón. Hay que amar el trabajo, hacerlo con vocación de servicio y explicándole al paciente todo el conocimiento de manera muy clara”, manifestó.

Dentro de ese contexto, aseguró, que su principal objetivo es poder enseñar en Costa Rica todo lo que ha aprendido a lo largo de su vida, para que mucha gente aprenda a sanarse sola, lograr una salud integral que viene de adentro hacia afuera y que puedan comprobar como la cura logra reordenar todo el organismo.

Patricia Guevara Arellano estará dando los cursos de sanación pránica chamánica en Costa Rica, el próximo será el domingo 4 de setiembre.

Para mayor información: FB Costarica2050 Cel 60318320