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Martes, 19 junio 2018

Desconocimiento e intereses creados impiden arribo de la Ingeniería Inteligente

Por Ana Madrigal - Última actualización: 22 julio, 2015

 

Ing.Ronald Bolaños, experto en Redes Inteligentes e Internet de las Cosas

Ing.Ronald Bolaños, experto en Redes Inteligentes e Internet de las Cosas

Imposible construir la nueva Costa Rica moderna y eficiente con ideas y herramientas del pasado. Por suerte otros ya lo entendieron y nos muestran el camino.

Cada día recibimos, con asombro y mucha envidia, noticias relacionadas con el pavimento y autopistas inteligentes, y con la rápida edificación de edificios, ciudades y hasta países inteligentes.

Mientras que aquí, en la “Costa Rica de la población más feliz” somos eternos rehenes de la “platina”, de los “huecos con calles”, de los edificios incómodos y enfermos, en los que se invierten inútilmente millonarios presupuestos en mantenimiento, y de instituciones públicas cada vez más desfasadas e inoperantes. A manera de ejemplo cabe recordar que mientras que el MOPT ni siquiera tiene un inventario de sus propiedades ni de los puentes de las vías nacionales, la CCSS no ha sabido gestionar el ciclo de vida de sus edificios que inoperantes y vetustos demandan ahora cifras astronómicas para su tardío e inútil mantenimiento.

Francamente no se vale que por el desconocimiento de las tecnologías que mueven hoy al mundo, nuestros gobernantes nos condenen a vivir en la Edad Media.

No solo Europa, Estados Unidos o los Emiratos Árabes se convierten en países Inteligentes. En América Latina ya hay casos emblemáticos que exhiben inteligencia y decisión de sus gobernantes, como son Curitiba, Bogotá, Medellín y hasta Panamá que puso en operación, en tiempo record, el primer metro de la región y brilla con la construcción de la obra de ingeniería más grande del mundo, la ampliación de su famoso Canal Interoceánico, en donde la Ingeniería Inteligente ha marcado el éxito de todo el proceso.

Las ciudades inteligentes son inteligentes porque tienen las tecnologías para auto administrarse, ahorrar cantidad de recursos, proteger el ambiente y darle mucha calidad de vida a sus habitantes y claro, nacieron gracias a la Ingeniería Inteligente.

Para conocer más del tema, Costa Rica 2050 entrevistó al Ingeniero Ronald Bolaños, profesor del Instituto Tecnológico, y promotor de la creación del Centro de Investigación en Sistemas Inteligentes (CISI), iniciativa que pretende convertir a Costa Rica en una Sociedad Inteligente. Además, el ingeniero Bolaños acuño por primera vez, desde Costa Rica, el término Ingeniería Inteligente.

 

¿Qué es Ingeniería Inteligente y cuáles son sus mayores aportes?

La Ingeniería Inteligente es la que posibilita el salto de la ingeniería individual y casi que en cámara lenta, a la ingeniería expedita, colaborativa, eficaz, generadora de importantes ahorros, sustentada en tecnologías verdes que contribuyen a reducir la huella de carbono y a garantizar la calidad de vida de la gente.

Debo aclarar que no se trata de un producto sino de un dinámico y efectivo modelo de trabajo profesional sustentado en la implementación de tecnologías de software que van más allá de la 3 Dimensión y que obligan a trabajar con las normas y estándares que optimizan todo el ciclo de vida de la infraestructura. Es decir, abarca desde la conceptualización, diseño y análisis ingenieril hasta la construcción y administración de la obra.

Este efectivo esquema de acometer la ejecución de infraestructura se sustenta en dos pilares denominados Modelado de la Información de la Construcción, conocido por sus siglas como el BIM; y Administración de la Infraestructura, FM. En la combinación de estas dos poderosas herramientas se encuentra una de las grandes fortalezas de la Ingeniería Inteligente: el gigantesco ahorro que genera en cada proyecto. Claro, al mezclar información ingenieril con información financiera se detectan costos ocultos que de otra manera serían difíciles de identificar.

¿Podría explicar con detalle cómo funciona el BIM?

El BIM es un esquema de trabajo que se apoya en software de diseño, planificación y análisis ingenieril que va más allá del 3D. La aplicación del BIM hace posible un ahorro tan grande de hasta un 35% en los costos del proyecto como resultado de la disminución en los tiempos de entrega, de la reducción de errores y reclamos y en la eliminación de la duplicidad de tareas.

Este sistema visualiza y simula diversos escenarios para realizar diseños sucesivos hasta llegar al óptimo que no solo cumpliría con todos los requerimientos sino que además estaría en capacidad de prever los cambios que demandarían las condiciones futuras. Por ejemplo, una carretera se construiría conociendo de antemano la cantidad de vehículos que transitarían en ella en los próximos, 20, 30 o 50 años.

¿Y cómo opera la administración de la infraestructura?

La administración integral de los edificios se basa en el Facilites Managment, conocido como FM, que se apuntala con programas o tecnologías de la empresa Archibus, proveedor número uno del mundo en soluciones de administración de inmuebles, infraestructura e instalaciones. El FM logra darle el mejor uso al espacio, ahorrando dinero, protegiendo al ambiente y asegurando el confort al usuario

El Facilities Management asegura de entrada la disminución de gastos operativos, afina la planificación, obtiene mejoras en el manejo de los espacios, optimiza el mantenimiento, fortalece la administración eficiente de activos y aumenta la gestión de proyectos de capital; con la fusión de esas buenas prácticas el ahorro por proyecto se dispara hasta un 34.5%; el gran atractivo para que más de 4 millones de usuarios y unos 5 millones de edificios y propiedades en todo el mundo hayan optado por administrarse con este sistema de Archibus.

Bueno, algunas empresas privadas han comenzado a usarlas pero sin sacarle aún el 100 por ciento de su provecho por falta de capacitación adecuada. Por otro lado, en las instituciones del Estado hay una frontera muy difusa que no permite determinar si no se adoptan por desconocimiento total de las tecnologías por parte de los tomadores de decisiones, jerarcas o proveedores, o porque como con ellas se acabaría la corrupción, pues lógicamente algunos prefieren mantener aquello de “río revuelto ganancia de pescadores”.

¿Cuál es el mayor aporte de la Ingeniería Inteligente al sector de la construcción?

Al igual que el expediente médico digital, la Ingeniería Inteligente facilita un sistema de información centralizado y almacenado en la nube, proporcionando un “Zoom” del proyecto en todo momento: grado de avance de la obra, costo de construcción, costo operativo, imprevistos y soluciones.

Ingeniería Inteligente aporta además de manera sorprendente la conectividad y comunicación no solo entre profesionales de la misma área, arquitecto, ingeniero civil, estructural y eléctrico, sino también con los expertos y responsables de otras partes de la organización como la gestión administrativa y geoespacial.

Desarrolladores y expertos se convierten en algo así como un equipo élite de alto rendimiento, conectados en la nube, pero con los pies en la tierra.

¿Quiere decir que la Ingeniería Individual quedó atrás?

Definitivamente. Ya quedó atrás aquellos tiempos en los que el especialista trabajaba de manera individual y a su ritmo. La Ingeniería Inteligente y colaborativa es hoy una práctica común en países del primer mundo y de algunos en países latinoamericanos, que exhiben resultados casi mágicos. Sin lugar a dudas, estos ingeniosos y efectivos modelos de trabajo, liderados por profesionales y técnicos debidamente capacitados para poder sacarle el mejor provecho a las avanzadas tecnologías le abren al sector de la construcción costarricense nuevos y prometedores horizontes.

Por ejemplo, el ingeniero civil puede estar trabajando en Jacó mientras que el arquitecto está de viaje en Alemania. La distancia geográfica ni la hora serían obstáculo para monitorear juntos o por separado los detalles del proyecto y seguir avanzando.

Probablemente un ingeniero o un arquitecto se preguntarán sobre el valor agregado que proporcionan estos modelos a sus respectivos trabajos. Al Ingeniero, el BIM le permite un flujo transparente y constante de información, así por ejemplo, la persona que conceptualiza el diseño lo comparte automáticamente con los responsables de validarlo. En tanto el arquitecto que diseña un edificio, podría compartir en tiempo real la información conceptual con el ingeniero estructural o el ingeniero de instalaciones. En Esta interconectividad es posible detectar a tiempo errores cuya solución siempre es más barata implementarla en etapas tempranas que en fases avanzadas, o peor aún, cuando la obra ya fue construida. Ojo, los planos que antes solo servían en el proceso constructivo, con la Ingeniería Inteligente son de gran utilidad para el mantenimiento y la remodelación, es decir, en todo el ciclo de vida de la obra.

¿Cómo puede contribuir la Ingeniería Inteligente a la economía del sector de la construcción y a la economía del país?

Son tantos los beneficios y ahorros que trae consigo la Ingeniería Inteligente que algunos expertos en el tema se atreven a decir que con la Ingeniería Inteligente el nuevo Plan Fiscal saldría sobrando ya que con este sistema los costos de construcción se reducirían hasta en un 35%.

¿Es posible soñar con que la Ingeniería Inteligente podría cambiarle rápidamente el rostro a nuestras ciudades, edificios, carreteras y ponerle el cascabel al gato al caos vial?

Claro, ya lo ha logrado en cantidad de lugares y países. Pero además aumentaría la competitividad del país, reduciría la huella de carbono, elevaría la calidad de vida de los costarricenses y de paso eliminaría la corrupción y el cortoplacismo que tanto daño nos hace.

El crecimiento desordenado y caótico de nuestras ciudades afecta por igual nuestra economía como la salud de los costarricenses. Para muestra algunos titulares de periódicos: “San José, cloaca a cielo abierto”; “el desastre de San José”, “Caos en el transporte Público”, “Colapsitis vial crónica”.

La Ingeniería inteligente no solo nos permite diseñar y administrar todo el ciclo de vida de una infraestructura, sino que también posibilita el diseño y administración de toda una ciudad, sí, como si fuera un organismo vivo.

Costa Rica se propuso la meta de ser carbono neutral para el año 2021, sin estas herramientas no lo podremos lograr ni en el 2030 ni en el 2040.