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Miércoles, 13 diciembre 2017

Diputado Antonio Álvarez

El presidente se sacó la lotería sin tener méritos previos.

Por Ana Madrigal - Última actualización: 9 marzo, 2015

antonio alvarez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El diputado de la fracción liberacionista, Antonio Álvarez Desanti, basándose en un reciente  editorial del mundo.cr, reafirmó la tesis del artículo de opinión  insistiendo en que quienes se sacan la lotería dilapidan rápidamente el dinero que no les costó, sin percatarse de que una cuenta de ahorros cuanto menos se usa, más crece.

De la misma forma, quienes reciben influencia y poder sin haber ejercido los méritos previos despilfarran el capital político de manera acelerada.  Eso es precisamente lo que le está pasando a la administración Solís Rivera, según el diputado liberacionista.

Para Álvarez, al día de hoy solo queda una cuota ínfima del caudal electoral del PAC en segunda ronda de   1millón 300 mil votos, y sigue disminuyendo rápidamente, debido a que el cambio prometido no se dio y más bien este gobierno siguió dando más de lo mismo  y más malo de cómo se venía haciendo.

“Hay mucha arrogancia al no querer aceptar la crítica y la autocrítica y en lugar de eso se quiera culpar a la prensa o a otros  de la incapacidad del gobierno”, enfatizó.

Además Álvarez se pregunta cómo  no va a reaccionar la prensa y el país ante el crecimiento del compadrazgo en el nombramiento de cargos. O cuando la prensa informa que un funcionario recibe más de un millón de colones por resumir una página de internet en unos pocos párrafos para el ministerio de justicia. Dónde quedó el tema de transparencia y del buen manejo de los bienes del estado,  temas que fueron  promesas de campaña.

Para Álvarez es lógico que la prensa y el país reaccionen cuando se percatan que el presidente tiene una moral para  la campaña y otra distinta para cuando es presidente.

“Lo que pasa es que cuando el presidente aterrizó en el mundo real y se dio cuenta que no era lo mismo “bailar con ella” se vio obligado a cambiar las promesas de campaña”, aseguró.

Por eso el síndrome del que se ganó la lotería, le cae muy bien a esta administración, que no ha sabido administrar su riqueza, entiéndase el respaldo político electoral que le cayó para que hiciera realidad los cambios prometidos pero más bien a la final terminó  rindiéndose ante  la misma agenda que tanto había criticado.

“Prueba de ello fue la aprobación del proyecto de la ruta 32, una clara muestra de que el gobierno contaba con una muy buena agenda para la protesta pero una muy mala  agenda para la propuesta”, subrayó.

El asunto es que  una campaña electoral se puede manejar a base de la protesta pero un país no se puede manejar sino se tiene una propuesta y es eso lo que hoy los costarricenses están cobrándole a esta administración y al presidente Solís Rivera quien sin haber siquiera solucionado los grandes problemas nacionales,  ha pasado ya un 20% del tiempo fuera de Costa Rica.

Para colmo de males los niveles de manejo de la hacienda pública siguen sin reflejar  la política de austeridad de una administración que promovió el cambio.