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Miércoles, 13 diciembre 2017

Internet de las cosas, la revolución de los objetos inteligentes

Por Ana Madrigal - Última actualización: 12 diciembre, 2014

 

Internet de las Cosas, también conocido por sus siglas en inglés como IOT, nos traslada al mundo de los objetos físicos inteligentes que se pueden comunicar entre sí a través del internet. No solo se refiere a objetos como carros, celulares o tabletas, sino inclusive involucra a aquellos más cotidianos, como el cepillo de dientes, la ropa, el calzado, puertas y sillas, a las que se le dota de capacidad sensorial, para que sean capaces de medir distintos aspectos del entorno y actuar sobre ellos.

En síntesis se trata de conectar objetos a la red para que sean capaces de interactuar entre ellos y con nosotros. Y hay quienes definen el término como la suma de sensores de máquinas, software, humanos, la nube y el internet.

Según expertos, el Internet de las Cosas, IOT, se irá universalizando cada vez más, al punto que llegará a ser tan común como lo es hoy el internet de las personas.

El matrimonio de la telemetría y la internet dio como resultado el Internet de las cosas”, Jesús Ranz, español experto en Internet de las Cosas y consultor en tecnologías.

El matrimonio de la telemetría y la internet dio como resultado el Internet de las cosas”, Jesús Ranz, español experto en Internet de las Cosas y consultor en tecnologías.

Para Jesús Ranz Abad, informático español, Consultor en tecnologías, a pesar de que en este momento el tema genera más preguntas que respuestas, lo más importante para él es que el mundo de Internet de las Cosas, ofrece un rico caldo de cultivo para todo tipo de negocios.

Asegura que Internet de las Cosas es como una tierra virgen y fecunda, lista para ser conquistada. El primero que llegue tiene todas las posibilidades para sacar ventaja y tomar la delantera en múltiples y promisorios negocios.

Internet de las Cosas surge del matrimonio de la telemetría y el internet. De ese matrimonio, nacen un montón de hijos: smart grid o redes de distribución energética inteligentes, ciudades inteligentes, edificios inteligentes, casas inteligentes y granjas inteligentes. Áreas que han ido cambiando desde hace algunos años la calidad y estilo de vida de grandes poblaciones.

Su avance permite la construcción de una red global de cosas inteligentes articulada con el fin de que esas cosas puedan intercambiar información y contenidos digitales sin limitación de tiempo ni distancia.

Internet de las personas versus internet de las cosas, IOT.

Hoy en el mundo hay unas 2.400 millones de personas conectadas a la red. Se espera que para el 2016 esa cifra se haya duplicado, pero aunque se cuadruplique para el 2020, aún se quedaría muy corta con lo que ocurrirá con la IOT. Según estudios realizados por Cisco y Erikson, se espera que para el año 2020 habrá más de 50 mil millones de objetos conectados a la web, interactuando entre ellos. A un promedio de 6 dispositivos por cada habitante del planeta.

Internet de las Cosas está conformando un nuevo mundo en el que pareciera que el futuro nos alcanzó y nos rebasó. Pasa de ser un asunto de ciencia ficción para comenzar a convertirse en parte de la cotidianidad.

En adelante, todos los objetos que nos rodean podrían estar conectados a la red y ser capaces de recoger información, procesarla y compartirla. Pero también serán capaces de transformar algunas cosas de la realidad.

Ejemplos alucinantes

Lo que antes era ciencia ficción hoy es realidad. Sillas, mesas, zapatos y cepillos inteligentes que se comunicarán entre sí y podrán modificar el entorno.

Lo que antes era ciencia ficción hoy es realidad. Sillas, mesas, zapatos y cepillos inteligentes que se comunicarán entre sí y podrán modificar el entorno.

Escarbando ejemplos en Youtube encontramos algunos que nos resultan realmente alucinantes. Pensemos en algo tan común como el calzado deportivo. Este objeto llegará a ser capaz de medir el tiempo, la distancia y la velocidad del recorrido y las calorías quemadas. Además podrá almacenar esa información en la web para que quede registrada con el fin de llevar un control del progreso de la rutina de ejercicios.

El simple cepillo de dientes no solo podrá limpiar la boca sino también hacer un rápido diagnóstico de su flora bacteriana y enviar la información a la base de datos de su dentista.

Un juguete inteligente conectado a la red le permitirá a sus hijos interactuar a distancia con niños de otros países, lo que enriquecerá el intercambio cultural y el aprendizaje de varios idiomas, por ejemplo. La conexión de más objetos a la red permitirá, según expertos, la creación de un mundo más inteligente.

La mesa inteligente

Luis Loría,  ingeniero Informático, profesor universitario y coordinador del área de Investigación y Desarrollo del Centro de Informática de la Universidad de Costa Rica.

Luis Loría, ingeniero Informático, profesor universitario y coordinador del área de Investigación y Desarrollo del Centro de Informática de la Universidad de Costa Rica.

Luis Loría es ingeniero informático, profesor universitario y coordinador del área de Investigación y Desarrollo del Centro de Informática de la Universidad de Costa Rica. Para él Internet de las Cosas

se refiere es a la suma de distintos componentes que, por separados, tienen algún grado de inteligencia, pero al articularlos en un solo objeto, la inteligencia se dispara.

Un ejemplo, es cualquier mesa a la que se le incorporen algunos elementos electrónicos para que me funcione como pantalla. Pero si además se le conecta a la red y se le suma un software que genera información, ya la mesa comienza a trabajar desde otra perspectiva y ser mucho más útil.

“En un restaurante esa mesa, conectada ya a la red, puede funcionar como mesa, pero también como pantalla para ver el menú, solicitar la orden y desde ella enviar la orden al encargado de cocina o a otro aparato. Incluso esa mesa interactuando con mi teléfono inteligente puede cobrar y facturar el servicio de comida”, aseguró Loría.

Con este ejemplo, se evidencia cómo Internet de las Cosas le da valor agregado a los objetos en la cotidianidad. Ocurre parecido cuando la gente se pregunta qué es el dato y qué es la información. El número 20 es un dato pero si lo pongo dentro de un contexto se convierte en información.

Internet de las cosas en Costa Rica

Para ingenieros informáticos el Internet de las Cosas es un tema muy nuevo y poco conocido en Costa Rica. Todavía no existe una carrera técnica o universitaria relacionada a IOT, ni siquiera un curso. Según Luis Loría, apenas comienza a investigarse en la Unidad de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Costa Rica.

En esa casa de estudios se ve a Internet de las cosas como el nombre comercial de una serie de tendencias que se estudian todavía por separado como computación ubicua, realidad aumentada, computación en la nube, tecnología usable, la web 2.0 y ya se habla de la web 3.0, que es donde existen elementos que hacen las cosas en la web en lugar de las personas.

Por otro lado, el ingeniero Loría asegura que para que una casa o una oficina sean inteligentes se necesita optimizar la conectividad del país. Además explicó que aunque aquí ya hay teléfonos, televisores y relojes inteligentes, otros artículos como mesas, sillas y cepillos de dientes inteligentes son todavía tecnologías muy lejanas a nuestra realidad. Fue enfático al explicar que cualquier objeto o aparato necesita de un software particular para poder dar un servicio.

En el ejemplo de la mesa del restaurante, dijo, se necesita un software diseñado a la medida de las necesidades del restaurante. Un caso muy ilustrativo es el del refrigerador que tiene aplicaciones para hacer inventario de los alimentos.

Usted hace las compras, las coloca en el refrigerador que de una vez registra el ingreso de los alimentos. Si usted saca algo allí, sea la leche o la mantequilla y no lo ingresa en determinado tiempo, el refrigerador asume que se agotó y que hay que reponerlo. Procede entonces por sí mismo a hacer la lista de pedidos al supermercado de nuestra preferencia.

Esta inteligencia también podría extenderse a la alacena, de modo que refrigerador y alacena actúen juntos inventariando alimento y solicitando nuestro pedido semanal al supermercado. “En síntesis lo que busca internet de las cosas es facilitarle la vida al ser humano”, aseguró.

Según expertos el mundo de internet de las cosas es en este momento un campo virgen y fértil para todo tipo de negocios. Quien se monte primero en la cresta de la ola logrará la mejor parte.

 

  • Quectel America

    Estimados,
    Mi nombre es Roberto Mosquera, de la firma QUECTEL Wireless Solutions. Fabricante de equipos relacionados al Internet de las cosas. Me interesaría poder entrar en contacto con entidades o empresa de que necesiten de esta tecnología para el desarrollo de productos localmente en Costa Rica. Mi email es robert.mosquera@quectel.com , agradecería si pueden derivar mis datos a quien consideren necesario como así también si saben de alguna empresa o entidad que desee capacitación gratuita de esta nueva tecnología.

    Estaré a la espera de sus comentarios.

    Roberto Mosquera
    http://www.quectel.com