Imprimir

Miércoles, 13 diciembre 2017

Internet de las Cosas podría ayudar a crear una Sociedad Inteligente

Por Ana Madrigal - Última actualización: 13 mayo, 2015

IMG_0024

Una sociedad más justa, más solidaria, más consciente de la responsabilidad que tiene con los otros y con el planeta y más feliz, más plena es una sociedad inteligente y hacia eso debe enrumbarse el país. Así lo asegura el Ingeniero Ronald Bolaños, ex presidente del Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) y miembro de la Cámara de Industrias, y profesor del Instituto Tecnológico.

Según Bolaños, si Costa Rica logra montarse a la locomotora tecnológica que trae internet de las cosas, el cambio hacia una sociedad inteligente no solo es posible, sino inevitable.

Esta es la entrevista que le hizo Costa Rica 2050.

Don Ronald. ¿Por qué la Cámara de Industrias a la que usted pertenece y el  Consejo de la Promoción de la competitividad, CPC,  están interesados en dar a conocer el tema de Internet de las Cosas, IdC,  al punto que esta semana tienen como invitado a un  gurú de experiencia internacional para que dicte conferencias sobre el tema en diversos foros?

El  sector productivo siente que  Costa Rica debería montarse en la cresta de la ola de la  revolución tecnológica que está produciendo  internet de las cosas y convertir este caudal de innovación en motor de desarrollo material y humano.  Por ejemplo, la  aplicación práctica de tecnologías de Internet de las Cosas, como redes eléctricas inteligentes, edificios inteligentes y plantas eléctricas virtuales, no solo produciría un impacto económico muy positivo en diversas áreas, sino que ayudaría a impulsar el  encadenamiento de conceptos que acelerarían la automatización integral del sector productivo costarricense, con el consecuente  aumento de la competitividad del país.

En efecto esta semana hemos logrado invitar a un experto de clase mundial en el tema porque queremos que además del sector productivo, también la clase política, los tomadores de decisiones sepan que existen esas tecnologías que podrían enrumbarnos de verdad al desarrollo inteligente.

¿De qué manera puede internet de las cosas beneficiar al país?

Creemos que la primera aplicación de internet de las cosas que más impacto puede tener para Costa Rica sería el  desarrollo de la Planta Eléctrica Virtual (PEV), que permite apagar carga durante la hora pico en lugar de encender una planta térmica para generar electricidad, lo que se conoce como “Negavatios”, porque es energía más contaminante y más cara. Con la planta virtual, PEV,  es posible  realizar una Automatización Inteligente donde se digitalizan todos los procesos productivos y las operaciones, con lo que  mejora la competitividad de las empresas al armonizar conceptos complejos como gestión de la energía, mantenimiento predictivo y gestión de activos.

¿Cuáles otras aplicaciones o tecnologías de internet de las cosas tendrían mayor impacto en el desarrollo del país?

En el sector energía sin duda las redes eléctricas inteligentes, la Planta Eléctrica Virtual marcarían el antes y el después en términos de eficiencia energética, reducción de tarifas eléctricas y protección al ambiente. También pensamos en edificios inteligentes y ciudades inteligentes que le garantizarían al costarricense la calidad de vida que merece. Internet de las cosas incuba todo el potencial para ordenar el sector transporte; pero su impacto en el área de la salud será impresionante, a tal punto que ya la CCSS está integrando su primer Comité de Internet de las Cosas con el que esperan convertir a la institución más importante para los costarricenses, como es la Caja, en una organización eficiente. Incorporar la inteligencia que da internet de las cosas en el campo de la agricultura y de la ganadería multiplicaría la producción con inversiones menores.

En sus conferencias usted aboga por la construcción de una sociedad inteligente. Cómo contribuye IdC a lograr esa sociedad inteligente.

Pensemos en el sueño que tuvimos todos con la Estrategia Siglo XXI de llegar a convertir a Costa Rica en un país desarrollado en el año 2050. Nos damos cuenta que esa aspiración de ser un país desarrollado también nos da la oportunidad de reinventar el término de “desarrollo”, porque vemos que el modelo que usan los europeos o los estadounidenses para desarrollarse es un modelo que no es sostenible, que es un gran depredador de la naturaleza, que consume grandes cantidades de combustibles fósiles altamente contaminantes. En la acera de enfrente está el concepto de sociedad sostenible con base al equilibrio entre lo  económico,  lo social y lo tecnológico.

Definitivamente a un país no le sirve tener poblaciones marginales. Si usted ve una imagen satelital de República Dominicana y Haití se dará cuenta que Haití es un país totalmente deforestado. Lo que demuestra que si queremos proteger a la naturaleza también debemos proteger al ser humano dándole calidad de vida, oportunidades, salud, educación. Esto es importante porque si el ser humano no tiene asegurado su supervivencia no le va a interesar contribuir a la preservación del planeta, porque está pensando en el día a día. No va a pensar en sus nietos sino sabe si va a sobrevivir el día de hoy.  Tenemos que desarrollar tecnologías verdes que sean amigables con el ambiente, que garantice que lo que tomemos de la naturaleza regrese a ella en mejores condiciones de las que las tomamos, como el agua por ejemplo. No podemos tomar el agua y devolverla contaminada.  Si vamos a hacer uso de la energía no debe producir gases de efecto invernadero. Así que estamos hablando de una sociedad más justa, más solidaria, más consciente de la responsabilidad que tiene con los otros y con el planeta y más feliz, más plena. Para mí eso es una sociedad inteligente y ya hay muchas herramientas tecnológicas que pueden acelerar el cambio, como el internet de las cosas.