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Jueves, 19 octubre 2017

Jerarca del Micit se compromete a impulsar el Internet de las Cosas.

Por Colaborador(a) - Última actualización: 22 mayo, 2015

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El nuevo ministro de Ciencia y Tecnología, Marcelo Jenkins, prácticamente estrenó su gestión hablando del Internet de las Cosas y su  enorme potencial para el país.

A menos de una semana de haber sido nombrado ministro, Jenkins participó como invitado en  un evento  convocado por la Cámara de Industrias y el Consejo para la Promoción de la Competitividad para escuchar a Chris Kuntz,  conferencista internacional en el tema de  Internet de las Cosas

En su  discurso,  el ministro se comprometió a continuar impulsando el desarrollo de esta tecnología  y se puso a las órdenes de la Cámara de Industrias y de la Unión de Cámaras determinado a  unir  esfuerzos para impulsar el desarrollo de  empresas de tecnología avanzada en Internet de las Cosas, Computación en la Nube y  Big Data.

“El negocio está en la conjunción de las tres tecnologías juntas; es un nicho en el que Costa Rica  puede ser altamente competitiva y tiene todo el talento para desarrollarlo”, afirmó Jenkis, quien es doctor en informática y un connotado investigador de las tecnologías de la información y la comunicación, tics.

A pesar de eso, no solo agradeció a los organizadores la invitación, sino que anunció humildemente que iba a escuchar toda la conferencia de Kuntz porque estaba seguro  de que “va a aprender mucho con ella”.

Jenkins dijo que el Internet de las Cosas, IdC,  es una de las tecnologías de la información más disruptivas  que han surgido, en el ámbito internacional de las tics y que tiene un enorme potencial de desarrollo en el país.

Explicó que con IdC operará con un nuevo protocolo, IPV6, con el que se podrá expandir el número de direcciones de tal manera que se pueda conectar billones o tera billones de dispositivos a la red, ya no computadoras. Esos dispositivos se pueden comunicar entre sí y actuar sin ninguna intervención humana.

Dijo que pueden ser algo tan pequeño como un sensor en el semáforo, que envía cierto tipo de señales, alámbricas o inalámbricas, a otro dispositivo de otro semáforo, que quizás está más cerca para coordinar entre ellos el paso de vehículos  en la Avenida Segunda, por ejemplo.

Otros ejemplos de cómo opera IdC es la  refrigeradora que se comunica con su dueño a través de la wi fi del hogar, para alertarlo de que ya se acabó la leche, o el mismo  celular,  que hoy más que un teléfono es una verdadera  computadora portátil, que también sirve para hacer llamadas y que  tiene la capacidad de llamar a alguien para decirle dónde está esa persona o hacia dónde va, determinar más o menos la cantidad de hambre que tiene para a partir de esa información sugerirle a dónde debe ir a almorzar.

En la Nube

Si el nuevo protocolo de internet tendrá la capacidad de  asignarle una dirección a miles de millones de aparatos o dispositivos, que generarán avalanchas gigantescas de datos, cabría entonces preguntarse, a dónde van a parar todos esos datos, lo que  conduce a pensar en  otra tecnología estrechamente vinculada a IdC, la computación en la nube.

Al igual que en el cielo, explicó Jenkins, en la internet hay también muchas nubes, las hay privadas, únicas, e híbridas. Y eso obliga a pensar en dónde quedan esos datos, cómo se procesan, quien los analiza, quien tiene derecho a verlos, son públicos, si están seguros, quien los usa, bajo cuál protocolo, si van a transmitir a través del  radioespectro como está sucediendo actualmente en Costa Rica?

Sin lugar a dudas todo lo relacionado con la ciberseguridad,  la privacidad de los datos y las implicaciones legales que todo esto tiene en la sociedad moderna debe ser motivo de análisis y son temas que “apenas estamos comenzando a escarbar”.

Big Data

La tercera tecnología asociada a IdC analizada por el ministro del Micit es la Big Data que recoge  y analiza cantidad inimaginable de datos fidedignos de todo lo que hacemos los seres humanos y nuestros dispositivos electrónicos con cierta capacidad de comunicación.

“Sería bastante interesante analizar los flujos de tránsito de las calles de la gran área metropolitana, ojalá con una buena visualización con mapas, para ver cómo es que se mueven los vehículos”.

La big data sería, según el experto, una herramienta muy útil en un proyecto de un tren, un tranvía  y ojalá un metro. Permitiría determinar  los flujos vehiculares y simular con datos fidedignos los flujos de tránsito y de personas en San José y de la gran área metropolitana.

“En realidad Costa Rica tiene ahora una gran oportunidad de desarrollar estas tres tecnologías juntas, que es la vía segura de tener éxito. Además, tenemos la capacidad y el talento para hacerlo”, aseguró Jenkins.

Según el ministro del Micit, la convergencia de las tres  tecnologías, IdC, computación en la nube y big data, le abre la gran oportunidad al país para comenzar a atacar viejos problemas de tránsito, salud, urbanismo, energía y además le abre todo un mundo de posibilidades   a los empresarios nacionales de desarrollar estas tecnologías, con empleo de gran valor agregado, y con una capacidad ilimitada de exportación.

Recordó que el  software se hace una vez y se vende un millón de veces.