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Miércoles, 13 diciembre 2017

Amos irresponsables

Por Colaborador(a) - Última actualización: 9 abril, 2015

perro bravo

 

¿Dónde queda la protección de los niños, adultos y el medio ambiente cuando el país está plagado  de dueños de mascotas  sumamente irresponsables?

A diferencia de países civilizados Costa Rica sigue viviendo en el oscurantismo en cuanto a la tenencia de mascotas.

Algunos titulares de periódicos muestran la magnitud del problema: “Los perros son una arma cargada y sin seguro”, “Perro muerde a niña”, “Atención por mordeduras de perros costo a la Caja ¢5 mil millones”, “Hospital de Niños alza voz ante mordedura de perros”, “Cómo hacer que el perro de tu vecino deje de ladrar”.

Y el siguiente título muestra quizás el lado más sensible del tema: “Perros mandan a 98 al hospital”.

La  noticia basada en estadísticas brindadas por la misma Caja de Seguro Social, CCSS, hacía  énfasis en  que la mayoría de los atacados eran niños con edades entre 1 y 14 años, que presentaron lesiones graves, de alto riesgo en el cuello, cabeza y cara.

El problema es un asunto crítico de salud pública pero todo el mundo “finge demencia” para no abordarlo con la responsabilidad y la urgencia que amerita.

Además de los frecuentes ataques a personas, los perros también  provocan serios conflictos entre vecinos, los cuales terminan  en los tribunales o en el  cementerio.

La fricción comienza por los molestos ladridos de los perros, sobre todo durante las noches, que son las horas en las que la gente descansa para iniciar al día siguiente una nueva jornada laboral.

En los últimos días la prensa dio a conocer los resultados de investigaciones realizadas en la Escuela de Veterinaria de la Universidad Nacional  que alertan sobre  la cantidad de enfermedades digestivas, oculares, nerviosas y cutáneas, que provocan en los humanos las heces de los animales.

Y es que hasta se para el sol a ver a los amos de las mascotas sacarlos dizque a pasear cuando el propósito es ponerlos a hacer “sus gracias” en parques, plazas y áreas públicas donde niños y adultos se asolean o hacen ejercicios.

En el país se ha venido clamando por un proyecto de ley que garantice el bienestar animal,  algo que sin duda merece el apoyo de todos los costarricenses. Sin embargo, por lógica elemental, convendría analizar de manera simultánea y ojalá en el mismo proyecto de ley  el tema de los amos irresponsables.

En países europeos quien  quiera tener una mascota debe  hacer un curso de hasta 6 meses, una forma de alfabetizar sobre las responsabilidades morales, civiles y penales que conlleva tener un animal.

La mayoría de los países que se llaman civilizados cuentan con legislación tan apropiada y severa que ha logrado meter en cintura  a los amos irresponsables.

Según es­ta­dís­ti­cas del Ser­vi­cio Na­cio­nal de Salud Ani­mal (SE­NA­SA) hay un mi­llón de pe­rros que son aban­do­na­dos por sus due­ños y que andan como un arma cargada y sin seguro  a lo largo del te­rri­to­rio na­cio­nal. Para otros la cifra es mucho mayor.

¿Hasta cuándo tendremos que aguantar la indolencia de las autoridades,  de los parlamentarios y sobre todo de los amos irresponsables?

¿Cuántos niños más serán atacados por fieras que sus amos sacan a pasear sin bozal?

¿Cuántos muertos más tendrán que ser sepultados por disputas causadas por ladridos eternos que mantienen a barrios enteros en vigilia?

¿Cuántas toneladas de heces se requerirán para declarar parques, sitios de recreo y lugares públicos inodoros a cielo abierto?

Urge una campaña efectiva para ponerle freno a estos abusos de los amos irresponsables contra los animales y contra la sociedad misma.