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Miércoles, 17 enero 2018

Gracias a Internet de las cosas

Longevos, pero más sanos y mejor cuidados

Por Colaborador(a) - Última actualización: 20 enero, 2015

1 adulto mayor

El segmento poblacional que más crecerá en adelante será el del adulto mayor. Se espera que para el año 2050 habrá en el mundo más de 2 mil millones de personas mayores.

En nuestro país el tamaño de esta población se triplicará en los próximos 40 años, pasando de 316.000 personas en el 2012 a más de 1 millón en el 2050. Así lo revelan estudios del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC y el Centro Centroamericano de Población, CCP, de la Universidad de Costa Rica.

Este panorama acrecienta los desafíos del sector salud  que pone desde ya en el foco de atención la mayor longevidad, la creciente prevalencia de las enfermedades crónicas y los elevados costos de atención médica que siguen en ascenso.

Otros países han tomado la delantera para asegurarle a esta población calidad de vida en  los años ganados, autonomía y mayor seguridad. La luz que encontraron al otro lado del túnel es la Internet de las Cosas.

Cuando hablamos del concepto de “Internet de las Cosas” podemos definirlo como la conexión de las cosas  (cotidianas o no) con otras cosas y/o con los humanos, gracias a la interacción entre sensores e internet.

Vivir más y vivir mejor

Esta revolución tecnológica adquiera rápidamente preminencia en el sector salud con el fin de llevar una serie de ventajas a pacientes en general, enfermos crónicos y adultos mayores.

En este último sector poblacional, por ejemplo, Internet de las cosas logrará  dejar en el pasado aquella imagen de la anciana relegada a una habitación  de la casa rezando todo el día o el anciano sentado en su silla en el portón de su vivienda  viendo pasar a los transeúntes.

Hoy el adulto mayor está mejor informado, es más activo y exigente. Viaja en grupos a paseos vacacionales, piscinas,  tiene celular y muchos su computadora, lo que  contribuye, sin duda, a un buen estado de salud mental y física y mejores relaciones sociales. Pero conforme avance internet de las cosas en centros de salud, hospitales, asilos y casas de ancianos, el impacto que tendrán estas tecnologías en la calidad de vida será notable.

Bienestar de la mano de internet de las cosas

Hoy por fin,  internet de las cosas nos permitirá cumplir con la obligación ética y social de garantizar el bienestar y seguridad a los  adultos mayores. En primer lugar Internet de las Cosas le evitará al adulto mayor el desgaste de estar yendo a un centro de salud.

A  distancia podría interactuar con su equipo médico, realizar sus exámenes, conocer 3 adultolos resultados y controlar sus signos vitales, como temperatura, presión arterial, ritmo cardíaco, entre otros, garantizando así un cuidado de la salud durante las 24 horas. Pero también internet de las cosas le resuelve la vida a los adultos que viven solos. Un claro ejemplo de su utilidad es cuando se colocan sensores en cajas de medicamentos o en la nevera y que alertan a la familia a través de redes móviles ante un cambio de rutina.

Para el ingeniero Ronald Bolaños, de Mecsoft, representante exclusivo de PTC, líder mundial de internet de las cosas,  un gran  avance  tecnológico que ya se usa en medicina preventiva es   el telemonitoreo para controlar desde cualquier lugar a los pacientes crónicos, generalmente multipatológicos. Según Bolaños las biomedidas recogidas y supervisadas por profesionales de la salud evitan descompensaciones e ingresos hospitalarios.

También están los dispositivos usables que se refiere a cualquier elemento que se puede llevar puesto. Los más populares son las pulseras que miden la actividad física, registran el sueño, miden la temperatura, pulsaciones y la presión arterial. La información es enviada y almacenada en la red para que pueda ser consultada por personal médico o por otras máquinas.

Según expertos, todas estas soluciones buscan reducir costos al sistema sanitario, público o privado, y al propio paciente. Pero además mejorar la calidad de vida y fortalece las relaciones sociales tan importantes como la salud misma, ya que datos proporcionados por sistemas de teleasistencia de distintos países confirman que el 80% de las llamadas atendidas en esos centros son por “soledad”.