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Martes, 19 junio 2018

Micit en la encrucijada y la ministra en la cuerda floja

Por Ana Madrigal - Última actualización: 9 abril, 2015

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Ningún país ha alcanzado el desarrollo a espaldas de la ciencia y la tecnología. Sin embargo aquí, tras un cuarto de siglo de existencia, todavía el Micit gatea. No le ha resultado fácil al sector encontrar la ruta para abrir la ciencia y la tecnología a la interacción, a la ciencia aplicada y ponerla al servicio de la producción y la economía con miras a hacer al país más competitivo.

Mientras no se  de ese acoplamiento la ciencia no podrá contribuir de manera significativa al desarrollo del país.

Aunque el sector estuvo por años prácticamente  encapsulado y aislado, la inyección de recursos, la jerarquización de áreas a acometer y la reciente presentación de un ambicioso Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, parecían dibujar un nuevo y prometedor horizonte que sin embargo se ha visto empañado en las últimas horas por un remezón político que tiene en jaque a la ministra y al viceministro.  (ver nota aparte)

Gisella Kopper, quien es Máster en Ciencia y Tecnología de Alimentos por la Universidad de Iowa y obtuvo su licenciatura en la Universidad de Costa Rica (UCR), ha sido Directora Ejecutiva del Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI, por sus siglas en Inglés) Mesoamérica, y también fue Directora del Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA), de la UCR.

Desde el inicio de su gestión se propuso engrasar lo que se conoce como la “triple hélice”, con miras a articular esfuerzos entre el sector público, la academia y la industria, para poner al servicio del sector productivo del país los avances científicos y tecnológicos. Además se propuso fortalecer los Centros Comunitarios Inteligentes, Cecis y elaborar un Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación para un período de 6 años, algo que según ella vendría a llenar un vacío histórico.

Depende de la decisión del presidente si Kooper continuará o no liderando estos proyectos.

  1. Doña Gisella. Siempre se ha dicho que la Ciencia y Tecnología, CyT,  ha sido el sector cenicienta del país. De hecho ayer por primera vez el Micit captó una atención mediática sin precedentes pero no por un logro del sector o de la institución, sino por un escándalo político. ¿Si no hubiera sido ese el caso cuál logro hubiera colocado usted en esa amplia e inesperada vitrina?

Desde el primero día de nuestra gestión hemos querido posicionar al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones como el motor de desarrollo de este país. Costa Rica ha avanzado mucho en ese campo, tenemos muy buenas universidades, excelente recurso humano, muy buena investigación, infraestructura y laboratorios adecuados y pensamos que  es hora de darle un salto y convertir a la CyT  en el instrumento de desarrollo. El ejemplo más claro, Corea, en donde hace 40 años era más pobre que Costa Rica y hoy es el líder mundial. ¿Y qué hicieron? Mejorar la productividad, innovar, dedicar un fondo muy fuerte para impulsar la ciencia, la tecnología y la innovación en su país.

  1. Sin duda ningún país ha alcanzado el desarrollo a espaldas de la ciencia y la tecnología. ¿A qué atribuye usted que aquí históricamente haya sido uno de los sectores más rezados?, ¿Indolencia del sector académico, falta de liderazgo de los jerarcas de turno, o por el doble discurso de la clase política que en campaña pontifican sobre las bondades de la ciencia y una vez en el poder se olvidan de darle al sector los recursos necesarios para promover su despegue definitivo? 

Creo que se debió a que los sectores venían trabajando cada uno por aparte, de manera aislada. Para solucionar eso hay que implementar  lo que llaman la “triple hélice” que no es ni más ni menos que el sector público apoyando a la academia y al sector privado. Cuando los resultados de esos esfuerzos se traducen en mejoras en la calidad de vida de la gente, es cuando la ciencia y la tecnología logran posicionarse. Nuestra meta es fortalecer esa triple hélice con miras a  encadenar a la industria, ojalá a la pequeña y mediana industria, con la academia y sus capacidad de investigación, y  con las tecnologías nuevas como la internet y telefónica móvil,  que son los mejores ejemplos de cómo la tecnología nos puede favorecer en lo personal. Estamos empeñados en producir ciencia y tecnología de punta y trasladar los resultados al sector productivo.

  1. Mientras Corea del Sur registra en Estados Unidos más de 12 mil patentes al año, Costa Rica registra 12. ¿Cuándo habrá resultados del fortalecimiento de la triple hélice en este particular?

Esto requiere tiempo porque aquí todavía no hay mucha especialización en el proceso de patentes y por eso son tan poquitas,  pero conforme se acrecienta la base científica confiamos que este desarrollo de patentes se acelere también. Pero además de que son poquitas patentes las que registra el país, en su mayoría son de empresas transnacionales que operan aquí. Falta un recurso adicional porque la patente necesita una protección fuera del país para vigilar quien está haciendo uso de mi invención. Desde el inicio de un proyecto de investigación una visualiza si es patentable o no el resultado de la misma. Y si es patentable no se debe proteger la información desde un inicio. Muchos de estos proyectos se pueden hacer desde universidades a través de una tesis. Nosotros vamos a trabajar fuerte con las universidades y las empresas para que cuando ya se tenga una idea o un producto patentable sea en ese momento en que se empiece a proteger la información.

  1. ¿Cómo piensa posicionar a la ciencia y la tecnología en las agendas políticas y mediáticas del país?

Lo pensamos lograr con varias acciones. En primer lugar tenemos que hacer que la población de todos los rincones del país y de todas las edades vea a la CyT como algo interesante, algo que no está lejos, para eso queremos fortalecer las ferias científicas, las olimpíadas, y otros programas del Micit.

  1. ¿Pero eso se ha hecho ya por varios años y aunque no podemos calificarlas de estériles, si pareciera que hay sido insuficientes?

Efectivamente y  la razón es porque no se le ha dado el seguimiento debido. Se han realizado ferias, se dan los premios a los mejores y hasta ahí. Ahora queremos darle un seguimiento más inteligente que consistiría en darles,  además de los premios,  un acompañamiento para que sus ideas incluso puedan llegar a convertirse en una empresa.  Estamos yendo a todos los rincones del país a buscar a la gente para darles apoyo a las pequeñas y medianas empresas con capacitaciones, y tratando de convencerlos de que tienen que darle mayor valor agregado a sus productos y la buena noticia es que tenemos fondos para eso. Trabajamos conjuntamente con los Ministerios de Economía y el de Agricultura, que somos los tres ministerios que tienen que ver con la producción del país. En esto juega un papel determinante los 250 Centros Comunitarios Inteligentes, Cecis, en los que gente de todas las edades y de todos los lugares pueden aprender a hacer uso de las tecnologías como la computación y la internet.

  1. ¿Logrará el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e innovación, recientemente dado a conocer al país ponerle mapa y brújula al sector?

Creemos que sí porque nos hemos focalizado en áreas específicas en las que creemos que el impacto va a ser muy grande. No podemos disparar todos los recursos a todos los proyectos. En el Plan Nacional definimos 5 áreas específicas como educación, ambiente y agua, energía, salud, alimentos y agricultura con 3 proyectos por área. Además se prevé un fuerte impulso a las tecnologías convergentes como la biotecnología, la nanotecnología, la informática y las ciencias cognitivas.

  1. ¿Qué garantía tiene el país de que este ambicioso plan no zozobre incluso antes de que termine esta administración, sobre todo considerando la curiosidad de que cubre un plazo de 6 años?

Si cubre 6 años pero la idea es someterlo a revisión cada 10 años. El objetivo es precisamente de que rompa el ciclo electoral porque la ciencia no debe estar sometida a variables electorales. Creemos que un factor clave para su éxito y culminacion puede ser el hecho de que responde a una amplia consulta de todos los sectores. Invitamos a participar en el plan a más de 3 mil personas y unas 1.300 contestaron nuestras encuestas. La definición de las prioridades, de las áreas específicas y de los proyectos provienen de gente de sectores académicos, industrial, ONGs, instituciones del Estado, y esas personas  seguirán ahí después que termine esta administración. El Plan nos define áreas y proyectos prioritarios, los que articulamos directamente  con los fondos del proyecto del BID, del programa de Fondos de Incentivos y de Propyme. Así evitamos cualquier tipo de ocurrencia y acometemos proyectos que impulsen el desarrollo del país.

  1. ¿Por qué asegura usted que este Plan viene a llenar un vacío histórico si ya ha habido antes otros planes que ciertamente no se han cumplido, pero los ha habido?

Ninguno ha surgido de un proceso de consulta a las bases tan amplio como este y porque cada uno de sus componentes se realizó bajo una aplicación rigurosa del método científico.

  1. Vi con optimismo que el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación contempla la migración hacia las redes eléctricas inteligentes. Los países desarrollados y los países emergentes tienen una carrera frenética hacia eso y proyectan inversiones astronómicas de aquí al 2020 porque ven en el Smart grid, la manera más segura de alcanzar la eficiencia energética y protección al ambiente. Aquí la mayoría de los tomadores de decisiones ni siquiera conocen el término ni sus ventajas. El plan si lo menciona. ¿Cuál es su meta en este tema?

Claro esto se une a las variables de ambiente y energía y está como parte de los ejes prioritarios; y unido a ciudades inteligentes. Si queremos alcanzar la carbono neutralidad tenemos que lograrlo a través de estas redes, de esquemas de almacenamiento energético, la búsqueda de producción de energías con tecnologías limpias, esto y otros elementos del plan apuntan precisamente hacia el horizonte de la carbono neutralidad para seguir siendo un referente mundial en materia ambiental.  El hecho de que por muchos meses no hemos quemado combustible para producir electricidad se ha convertido en una noticia más allá de nuestras fronteras.

10.  ¿Qué contempla el plan en cuanto a ciudades inteligentes?

El plan propone dos  edificios inteligentes con sistemas de monitoreo, con sistemas de control de basura, que elimine todo tipo de desechos, que conjugue esos factores que conforman a las ciudades inteligentes y esto unido con parques tecnológicos donde también están involucrados la academia y la industria.

11.  ¿Qué hacer para que el Micit despliegue programas de comunicación, divulgación y alfabetización para que la sociedad entienda que la CyT son hoy las palancas de desarrollo?, ¿Pero sobre todo qué hacer para alfabetizar a los jerarcas y tomadores de decisiones, la mayoría profesionales en ciencias sociales que ni les interesa la CyT, ni la entienden, ni saben que son hoy el instrumento más efectivo para cambiar culturas?

Muchos de los proyectos que definimos en el Plan como prioritarios surgieron en conjunto con los ministros del  MEIC, MINAE, MAG, Salud, Educación,  pero sin duda tenemos que hacer un mayor esfuerzo en ese sentido. Incluso el propio video de la presentación del Plan, es resultado de la alianza con el Ministerio de Cultura,  una cartera que no tiene que ver con la ciencia pero a través de un proyecto conjunto vamos posicionando la ciencia en todos los escenarios.

12.  ¿Qué se hace para repatriar científicos y evitar fuga de cerebros?

Si trabajamos en eso porque tenemos fondos del programa del BID con los que podemos sostener a los expertos hasta por dos años. Claro, las condiciones del país nunca van a ser las mismas en los países del primer mundo con redes científicas muy fuertes, laboratorios, investigación intensa. Pero también existe la opción de que si no vienen a radicar aquí podemos enlazarlos en redes de investigación. Tenemos muchas maneras de jalar y aprovechar el conocimiento de nuestros expertos en nuestros  proyectos de investigación. Hemos detectado en ellos un deseo muy fuerte de ayudar al país.