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Miércoles, 17 enero 2018

Plantas Eléctricas Virtuales

Por Colaborador(a) - Última actualización: 12 diciembre, 2014

 

MSc. Ronald Bolaños Maroto

Ronald Bolaños

En este momento en que Costa Rica está trabajando en la elaboración de su VII Plan Nacional de Energía, conviene echarle un vistazo a todas aquellas tecnologías de punta que se están utilizando en otras partes del mundo, en busca de las mejores soluciones que combinen eficiencia y protección ambiental. Entre ellas cabe destacar, la “Planta Eléctrica Virtual”.

En el sistema eléctrico existe un equilibrio dinámico entre la oferta y la demanda, la energía se produce para consumo inmediato y lo tradicional es que la generación siga al consumo.

En ese contexto,  la “Planta Eléctrica Virtual (PEV)” representa un cambio de paradigma, porque implica el control de la carga para reducir el pico de demanda, logrando la sustitución de una planta térmica. Lo que contribuye de manera directa y significativa con la eficiencia energética y la protección al ambiente.

Por ejemplo, en Estados Unidos se estima que apagar un millón de secadoras de ropa durante la hora pico, representa un ahorro de $19,250 millones de dólares en la construcción de 11 plantas de carbón de 500 MW, que se ocuparían para sustentar este consumo del sector residencial.

Una de las mayores fortalezas de la  PEV es que obliga a la convergencia del negocio de las Empresas Eléctricas y de Telecomunicaciones (Redes Inteligentes), porque permite desarrollar una infraestructura común para suministrar los servicios de energía, Internet (datos), telefonía IP y Televisión IP, lo que se traduce en una rebaja muy importante en el costo para el consumidor.

Esto demuestra ni más ni menos que  la  tecnología ya está más que  lista para satisfacer las necesidades actuales del usuario y además preparada para evolucionar hacia las necesidades futuras (generación distribuida, vehículos eléctricos, almacenamiento de energía, etc.)

Los Factores de Planta y Carga constituyen una medida de la eficiencia con que la empresa eléctrica utiliza su infraestructura, de tal manera que al mejorarlos se logra cumplir con objetivos aparentemente contradictorios, como son el mejorar la rentabilidad del negocio, aumentar la  calidad y confiabilidad del servicio y  disminuir los costos del servicio para el cliente.

La infraestructura desarrollada para mejorar el Factor de Carga, puede ser utilizada para generar nuevos servicios, que harán más rentable la operación de la empresa eléctrica. Por lo demás, la evolución del negocio eléctrico lo hará obligatorio.

Estimaciones preliminares nos permiten afirmar que mejorando el factor de carga en un 10%, que es una meta modesta en términos internacionales, podría reducirse el precio final a todos los sectores consumidores en un 30% como mínimo.

Por ello, es necesario favorecer el establecimiento de “Plantas Eléctricas Virtuales” como una alternativa a las plantas térmicas en hora pico, lo que le permitiría  al usuario tomar decisiones sobre sus hábitos de consumo eléctrico. Lo que contribuiría a replantear el modelo eléctrico, con el fin de promover la Eficiencia Energética y la Administración de la Demanda.

La primera medida para promover el uso racional de la energía, implica modificar los hábitos de consumo del usuario, que pueden representar hasta un 30% del gasto total. Por ello la educación, el monitoreo del consumo y la retroalimentación al usuario, son una herramienta valiosa para evitar el desperdicio de la energía.

La medición y el control del consumo, garantizan el desarrollo de la mejores prácticas y permiten determinar cuáles son las oportunidades más importantes según un análisis costo/beneficio, para sustituir equipos y tecnología. Además de automatizar la Administración de la Demanda.

La infraestructura creada para automatizar la gestión de la energía (ahorro energético y control de carga), también puede ser utilizada en el caso de la industria para automatizar otros procesos de manufactura (mantenimiento predictivo y control de calidad), logrando crear una sinergia importante para mejorar la competitividad.

De ahí la importancia de que Costa Rica sea capaz de crear una estrategia país que desarrolle y aplique el conocimiento de las tecnologías digitales aplicadas en labores de ingeniería (Ingeniería Inteligente).